Los recuerdos de mis abuelos
Mi abuela y mi abuelo siempre estuvieron para mí. Jugaban incansablemente a muchos juegos de mesa con mi hermana y conmigo, y pasábamos juntos incontables fines de semana y, sobre todo, todas las fiestas. En su casa siempre había buen ambiente, y cuando los visitábamos nunca tenían que ocuparse de las tareas cotidianas. Con ellos siempre era bonito estar.
Recuerdos tan hermosos
Tengo un sinfín de hermosos recuerdos de mis abuelos. Viájamos juntos, siempre había zumo en coloridos tarros de mostaza y chocolate Kinder. El piso de mis abuelos nunca cambiaba, y esa constancia era algo maravilloso. Ellos eran maravillosos.
El taburete azul de peluche
En casa de mis abuelos siempre estaba ese taburete azul. Tenía un compartimento secreto en el interior y podía girar sobre sí mismo. Girábamos en él hasta que nos mearábamos, y la diversión no tenía fin. Dentro guardábamos nuestros objetos favoritos. Ese taburete se convirtió en el símbolo del tiempo pasado con la abuela y el abuelo.
La despedida y el duelo
Desgraciadamente, mis abuelos murieron demasiado pronto. No tuvieron ni la oportunidad de ver crecer a sus bisnietos. Cuando murieron, me pillió completamente por sorpresa y no estaba preparada. En ese momento vivía muy lejos de mi familia y no pude participar en el vaciado de su casa. Mi hermana al menos salvó ese taburete, y sus hijos también dan muchas vueltas en ese mueble no muy bonito pero muy especial.
Mis recuerdos en una perla
Por suerte, una amiga me contó que era posible conservar recuerdos en joyas. Encontré la empresa Moments y les pregunté si podían incorporar las borlas de ese taburete en una perla. La respuesta positiva me hizo muy feliz. Unas semanas después recibí la pieza terminada y estaba inmensamente contenta. Mi hermana y sus hijos tienen el taburete, y yo tengo una perla con el recuerdo de un tiempo maravilloso y de dos personas extraordinarias. Llevo siempre esta perla conmigo. Estoy tan agradecida, y quizás no todo el mundo lo entienda del todo, pero para mí personalmente esta joya significa infinitamente mucho.
Gracias, querida Marie, por permitirnos ser parte de tu historia.